Fase I El Golombiao

Juego y resultados de la Fase I

El Golombiao - El juego de la paz, comenzó a jugarse en octubre de 2003, en lo que se denominó la Fase I del proyecto y culminó en enero de 2004. Esta fase permitió que en 39 municipios del país se utilizara una metodología de juego para socializar.

La responsabilidad de la ejecución fue asumida en el 100% por el Equipo Técnico Nacional y financiada 100% por los socios nacionales. En esta fase participaron 18.907 personas de las cuales el 80% es decir 15.126 corresponde a jóvenes entre los 14 y los 26 años. El 20% restante de los participantes tenían edades por debajo y por encima de este rango.

En esta fase se desarrolló un proceso de evaluación de impactos, que combinó técnicas individuales y participativas y permitió observar en los jóvenes los siguientes cambios, reflejados en sus relaciones y en los espacios donde se desenvuelven como la familia, la escuela y la comunidad (barrio, comuna, corregimiento):

En la Familia

En sus relaciones con otros jóvenes, vecinos y amigos

Promoción de valores

  Reflexionaron sobre algunos valores que es necesario recuperar al interior de la familia como el diálogo y la integración.

Acercamiento de los padres como pareja y con sus hijos, encontrando en El Golombiao una opción de diversión y unión en común.

Una mayor integración.

Entre hermanos porque muchas familias pudieron conformar equipos y jugar juntos.

Cambios en la resolución de conflictos, el diálogo ha recobrado importancia como herramienta de solución de conflictos.

Se fomentó la integración entre barrios, cuadras y veredas.

Fortalecimiento y crecimiento de los lazos de amistad entre los jóvenes.

Rompimiento de las barreras de exclusión porque la convocatoria permite que todos participen, el único requisito es la voluntad para jugar.

Recuperación de espacios públicos que venían siendo subutilizados por temor a la presencia de actores violentos.

Recuperación de la calle del barrio como punto de encuentro con mayor seguridad y confianza para compartir tanto en el día como en la noche.

Los jóvenes reflexionan sobre valores como la participación, la tolerancia, la honestidad, el respeto, el diálogo, reconociéndolos como puntos claves para mejorar el comportamiento de una forma pacífica.

Los jóvenes reconocen que la metodología de juego es un espacio para reflexionar y poner en práctica valores que conocían pero no aplicaban como el respeto, la tolerancia, la honestidad, el autocontrol, la solidaridad y el trabajo en equipo.