I Encuentro iberoamericano de jóvenes por el diálogo social y el buen gobierno.
En el marco de los 200 años de inicio de las guerras de independencia en nuestra región se hace imperativo renovar el compromiso y las esperanzas de nuestros ciudadanos alrededor de los principios que inspiraron a nuestras democracias y el accionar de nuestras instituciones: la ley, la autoridad democrática, la libertad y la justicia social.
El proceso de desarrollo en nuestros países no está limitado por la carencia de inteligentes diagnósticos o imaginativas soluciones sino por la falta de mecanismos idóneos para su implantación. Nos llenamos de instituciones con los más nobles propósitos pero con pobre capacidad de ejecución. Nos olvidamos que el desarrollo se construye por medio del fortalecimiento de las organizaciones públicas y privadas, que son las responsables de canalizar el potencial y las energías de las capacidades individuales.
Se ha creído que los problemas sociales pueden resolverse con la promulgación de leyes y la creación de institutos de asistencia social, como si el desarrollo se pudiera decretar. Se olvida que de nada sirven las leyes si éstas no cumplen. De la misma manera, de nada sirven las instituciones si no son efectivas. El problema no es tanto de insuficiencia de recursos sino de la inadecuada utilización de los disponibles. Corregir estas distorsiones es la función del Buen Gobierno.
El Buen Gobierno es aquel que promueve y logra que las organizaciones de la sociedad, públicas y privadas, brinden a los ciudadanos, especialmente a aquellos menos favorecidos, las oportunidades de mejorar sus capacidades y a través de ellas su calidad de vida. Debe promover y facilitar los esfuerzos individuales para que éstos produzcan las justas recompensas a quienes los realizan y a la sociedad. No es un proveedor de dádivas ni un benefactor universal.
A su vez esa renovación implica una revisión de los objetivos, del destino que nuestras naciones quieren construir en los próximos 50, 100, 200 años: Los hábitos con los que se forma a la juventud, determinan la fortaleza de una sociedad. Tres prioridades: educación, educación, educación.
El que no entienda que la calidad del capital humano será la única y verdadera ventaja competitiva en el próximo siglo, se quedará rezagado en la carrera hacia el desarrollo.
No es sólo por sobrevivir en un mundo cada vez más competitivo y globalizado. La educación es también el mejor camino para nivelar a los ricos y a los pobres en un mismo punto de partida para así dar a todos oportunidades similares de una política de Prosperidad Democrática. Está comprobado que a través de la educación se logan los más eficaces resultados en el esfuerzo por mejorar los índices de distribución del ingreso.
Por eso del 22 al 26 de Junio de 2011, en la “Ciudad Bonita” de Colombia, Bucaramanga (Santander), se darán cita delegaciones de VIII países de Iberoamérica para que las plataformas regionales de juventud, las organizaciones juveniles de todos los países de Iberoamérica, los representantes estudiantiles, y líderes juveniles compartan ideas y proyectos, debatan el trabajo y las propuestas sobre la generación de unos líderes ciudadanos, sociedades e instituciones guiadas por el Buen Gobierno y comprometidas con un proyecto de Prosperidad Democrática para superar las inequidades sociales y generar y sostener la Cohesión Social en la región.
El Encuentro será un espacio para 2.000 jóvenes, Una oportunidad única para encontrarnos con coordinadores de juventud, representantes de asociaciones juveniles, movimientos estudiantiles, consejeros de juventud, y jóvenes de todo Iberoamérica y compartir experiencias en un espacio propio. Sera la oportunidad para conocernos, hablar, pensar, crear, soñar, proponer,reivindicardivertirny mucho mas