¿Por qué apostar a la generación de nuevas empresas rurales en manos de jóvenes hoy?
Existen varios aspectos positivos en trabajar sobre la motivación de los jóvenes en general, sin importar el ámbito en el que se desarrollen sus vidas. En general los jóvenes representan uno de los segmentos más castigados por la exclusión en el mundo y, en particular, los jóvenes rurales son uno de los grupos más vulnerables en este sentido.
Las transformaciones en el mundo rural, y en el mundo del trabajo en particular profundizaron esta vulnerabilidad. Esta exclusión atraviesa la vida de estos jóvenes, incluyendo los campos educativo, laboral, cultural y comunitario. La juventud es un período de suma importancia en la construcción biográfica e identitaria, por lo que esta situación de exclusión representa una importante amenaza a la construcción vocacional acotando el universo de opciones de lo que quiere hacerse a lo que puede hacerse.
El joven rural como sujeto es mucho más que una persona con ciertas características de edad, es un actor social de suma relevancia para el desarrollo de su comunidad, con sueños y ambiciones muchas veces ligadas a su lugar de origen, a su cultura, a sus raíces, sus costumbres y, como todos, a lo que le gusta hacer.
En muchos casos, estos sueños, estas ambiciones se encuentran condicionados por la propia percepción de oportunidades para desarrollarse personalmente y contribuir al desarrollo de su localidad o región. El desafío, entonces, es el de democratizar estas oportunidades para estos jóvenes, proveyéndolos de herramientas que les permitan reconocerse capaces de ser los protagonistas de su propio desarrollo y el de sus comunidades.
A esto, se suman las ventajas ligadas a la promoción de nuevas empresas en general: renovación del tejido productivo, espacio para la innovación, generación de empleo, aumento de la riqueza local y regional, entre otros. Los jóvenes rurales con espíritu y vocación emprendedora representan, para cualquier instancia interesada en el desarrollo socio económico de una localidad, región e incluso del país, una oportunidad concreta de generar actores de cambio y una nueva generación de empresas rurales.